-Mama, hoy los chicos me han dicho que nunca conduzca un coche, que las mujeres no valemos para eso.
Me susurraba a la oreja con los ojos llorosos. ¿Como le tenia que explicar que era la desigualdad?
La abracé. Vio en mis ojos que algo escondía, pero no preguntó nada. Había un silencio, mientras que la radio comunicaba que la noche anterior habían violado a una niña.
Al cabo de cinco minutos me pregunto como era nuestra sociedad. Silencio.
-Ven siéntate encima mía. Vivimos en una sociedad machista donde él hombre tiene él poder, donde nosotras somos un cuerpo, en una sociedad donde solo valemos para limpiar casas, cuidar de niños y para hacerle comida a nuestros maridos. No podemos meternos en él mundo político, ni podemos ser conductoras, ni futbolistas... Contra todo esto empezó un movimiento en 1970 que se llama él feminismo, y logran la igualdad entre los dos sexos. Ahora poco a poco estamos cogiendo fuerza y ganaremos lo que nos merecemos.
Otra vez un silencio.
De esta conversación han pasado cinco años. En este momento esta en una manifestación, luchando por nuestros derechos, para revolucionarlo todo.
Has definido muy bien las cosas como son. Estoy de acuerdo contigo.
ResponderEliminarme ha gustado mucho tu texto,muy de acuerdo contigo
ResponderEliminarlo has exagerado un poco, ¿no?
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarEstá muy bien escrito
ResponderEliminarsuper bonito, muy de acuerdo
ResponderEliminarMuy bien escrito
ResponderEliminarMe ha gustado mucho como has plasmado la idea y como la conversación entre, madre e hija trata de explicar la situación actual
ResponderEliminarLa forma de expresarlo me ha gustado mucho y estoy de acuerdo contigo
ResponderEliminarMe ha gustado mucho com lo has escrito, estoy de acuerdo contigo
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