jueves, 22 de septiembre de 2016

BAJO LA LUZ DE LA LUNA

Sus esmeraldas brillaban a la luz de la luna al igual que su maravillosa cascada de oro caía sobre sus hombros perfectamente desnudos. Pequeñas dulces avellanas lucían en sus dos mares que de pétalos rojos se llenaban cada vez que le decía lo mucho que la quería.

1 comentario:

  1. Me ha encantado, me ha llegado. Una descripción modernista preciosa, llena de vida y color.

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