jueves, 22 de septiembre de 2016

Ella

Ella lo es todo en este mundo, 
por eso, no paro de pensarla ni un segundo.
Su piel pálida cómo la nieve
hace que resalten las dos perlas que caen al mar,
lindas como la más preciada de las cosas,
y que nunca paran de brillar.
Su boca de fresa me rocía con el perfume de sus palabras,
llenándome de alegría gracias a sus chorradas.
Le acaricia los hombros su bonito cabello marrón, 
el cual es más suave que el algodón.
  Su aroma delicioso me hace sonreír, 
        así que yo sin ella prefiero no vivir.        

No hay comentarios:

Publicar un comentario