sábado, 8 de octubre de 2016

La alegría de la casa

Día diferente. Se levantó de la cama con la esperanza de que aquel día hubiera algo en aquella cuna, más bien, esperaba que alguien estuviera. Corriendo, sin pensar en nada más se asomó a la cuna, y por fín… Llegó. Tras decenas de días, semanas, incluso meses de decepciones acumuladas, por fín encontró a alguien en su antigua cuna. Se le iluminaron los ojos al ver aquella hermosa criatura. Su expresión lo decía todo. El sentido de las cosas había cambiado para ella. Todo lo veía y observaba como con otros ojos. Abrazando a su madre, le dió las infinitas gracias y enseguida pudo sostener a su pequeña hermanita en los brazos sintiéndose una madre. Con mucho cuidado pero realmente emocionada y simplemente feliz, le dió un pequeño beso en la mejilla mientras que la niña agarraba un dedo de la hermana mayor. No quiso soltarla, se hizo parte de ella. Estaba deseando jugar con ella y enseñarle a pintar, aplaudir, dar un beso… Mirando a su hermana, sin duda alguna y con toda la razón, dijo que sin buscar encontró a su mejor amiga.
hermana bilaketarekin bat datozen irudiak

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