jueves, 6 de octubre de 2016

Un día, se levantó con mucha energía,contento,alegre,eufórico...
Eran sus cumpleaños,mientras que el día trascurría nadie lo felicitaba,
cada vez tenía menos energía, no tenía tanta alegría como al principio.
Para no estar cada vez más triste, se fue a su casa a dormir un poco.


Ya eran las ocho y media de la tarde. Fue a dar una buelta. Vio a un perro
abandonado, nadie le quería  pero  estaba feliz, el fue el único
quien consiguio sacarle una sonrisa en ese horrible día. El perro eran tan agradable que lo trajo acasa y desde entonces el es el que me saca una sonrisa.

La felicidad está donde menos te lo esperas.

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